La Ruta de los Poetas, un paseo escondido por la Historia y los versos en Madrid

La conocida  Ruta de los poetas es un lugar donde, la vida se siente en tonos azules, grises, verdes y salmón…A escasos 65 kilómetros de Madrid es un rincón donde retroceder en el tiempo. Un lugar en el que sentir la Historia en clave de verso y con olor a pino silvestre.


¿Y por qué la ruta de los Poetas se siente con tantos colores? Los azules, por la gran presencia del agua: en forma de fuentes, arroyos, cascadas, presas y riachuelos. Los tonos grises los encontramos en la piedra, el gran reloj de sol (sí, sí: un reloj de sol) y las zonas umbrías. ¿Y los verdes? La gama de verdes de la Ruta  de los Poetas podemos disfrutarla gracias a su clásica vegetación formada por acebos y tejos y además, en combinación con el salmón, conocer su árbol más característico: el pino.

También hay espacio para los sentidos del oído, el gusto y el tacto porque la ruta está inundada de historia, poesía e inspiración, que se pueden escuchar, saborear y sentir a cada paso. Hablamos de uno de los enclaves mágicos de Cercedilla, el Valle de la Fuenfría. Nos esperan siglos de Historia, poesía a raudales y proyectos rotos por la Guerra Civil.

Ponte cómodo y acompáñanos a recorrer esta ruta mágica, escondida y a golpe de verso…¡Vámonos de Ruta de senderismo al Mirador de los Poetas!

La Calzada Romana de la Fuenfría, la historia a dos (o más) pasos

Nada más arrancar la senda de los poetas, podemos caminar sobre la Historia. Literalmente. Comenzamos el camino en la Calzada Romana de la Fuenfría, construida por orden del Emperador Vespasiano en el siglo I. Desde ese momento se convirtió en un lugar de paso obligado para cruzar la sierra, porque unía Miacum (ahora el municipio de Collado Mediano) con Segovia y permitía llegar a Titulcia. 20 siglos… bajo nuestros pies. ¡Eso sí que es un lujo!

La Carretera de la República, una casi herencia del fascismo

Tras la calzada romana, a pocos metros nos encontramos con la Historia de nuevo. Aunque esta vez, con la más reciente de nuestro país. Esta carretera es una pista forestal que comenzó a construirse en 1931 durante la Segunda República para unir el pueblo de Cercedilla con el de Valsaín, en Segovia. Sin embargo, las obras (a cargo de la empresa de Piero Puricelli, un ingeniero milanés que se benefició de la alianza del fascismo con los empresarios de la industria automovilística), se interrumpieron al comienzo de la Guerra Civil y nunca llegaron a terminarse.

La Ducha de los Alemanes, una cascada muy útil para los germanos

Además de disfrutar de los versos que simula componer el agua, omnipresente en la ruta a través de seis arroyos (Fuenfría, Navazuela, Pinolubero, Majagavilán, Acebos y Cerro Malejo), el agua, además, parece seguir hablando de grandes historias a su paso por la “Ducha de los Alemanes“. En realidad, se trata de una pequeña cascada que hereda su peculiar nombre desde los inicios del siglo XX. Se refiere al uso que le daban los primeros montañeros de la zona, entre los cuales había bastantes alemanes.

Directo a los Miradores de los Poetas

Siete Picos, Navacerrada, la Maliciosa, la Cuenca del Guadarrama, el Valle de Cuelgamuros y el Pico de Abantos. Es todo lo que alcanza la vista desde estos miradores. Y no es poco. En absoluto. Tanto que a los miradores se les denominó como Miradores de los Poetas. Desde luego, panorámicas como estas pueden convertir e inspirar al más agnóstico del verso.

En 1984, con el adiós del poeta y premio Nobel Vicente Aleixandre, se le atribuyó su nombre a uno de los miradores. En una de las rocas se puede disfrutar de uno de sus poemas: “Sobre esta cima solitaria os miro / campos que nunca volveréis por mis ojos / Piedra de sol inmensa, eterno mundo / y el ruiseñor tan débil que en su borde lo hechiza”.

No es el único poeta que tiene su propio rincón homenaje en la zona. También Luis Rosales, que fijó su residencia en Cercedilla, tiene su espacio reservado. Y una representación sobre piedra de su famosa oda dedicada a su querida Cercedilla: “Las noches de Cercedilla / las llevo en mi soledad / y son la última linde / que yo quisiera mirar”.

El reloj de Sol de Cela

Sin dejar de lado el arte de la escritura y a muchos de quienes le dieron nombre y apellidos, encontramos el llamado Reloj de Sol de Cela, un reloj solar dedicado a Camilo José Cela, amante de la belleza de esta sierra, que marca el final de la ruta. Una magnífica forma de cerrar un camino mirando hacia atrás y hacia adelante, con la metáfora del tiempo como broche de oro.

La Ruta de los Poetas, con Plan&go

Confiesa: ¿A que tú también piensas que la Ruta de los Poetas es magia y poesía pura? ¿A que te apetece vivir esta ruta tan especial? Permítenos darte una buena noticia: Si pruebas a vivirla en Plan&go, además de descubrir un lugar mágico… te garantizamos que vivirás una experiencia única. Sí, de esas inolvidables. Busca la ruta entre los planes que publica la comunidad y, si no la encuentras, busca la carpeta de senderismo y quédate con el plan para disfrutarlo cuanto antes con dosis extra de buen rollo.

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